Le hiciste la misma pregunta dos veces y la IA respondió distinto
Le preguntas algo a ChatGPT, Gemini o Copilot. Días después haces la misma pregunta, con las mismas palabras, y la respuesta cambia. A veces es solo la forma. Otras veces te da un dato falso, con la misma seguridad con la que antes te dio el correcto.
Por qué pasa esto
Estas herramientas no buscan una respuesta guardada, como lo haría un buscador. Predicen, palabra por palabra, cuál es la continuación más probable de un texto, y ese cálculo incluye una dosis de variación al azar a propósito, para no sonar repetitivas. Por eso la misma pregunta puede darte redacciones o conclusiones distintas.
A veces ocurre algo más grave: la IA no sabe la respuesta y, en vez de decirlo, inventa un dato que suena creíble. Esto se llama alucinación, y la IA no distingue entre lo que sabe con certeza y lo que está inventando.
Qué puedes exigir si te desinformó
Si el error fue un dato general (una fecha, una cifra), no hay mucho que reclamar: las empresas ya avisan en sus términos de uso que las respuestas pueden fallar. Verifica antes de actuar.
Si el error fue sobre ti (tu nombre, tu historial, algo falso que te atribuye), sí tienes un derecho concreto: pedir que corrijan o eliminen ese dato. La mayoría de los países de habla hispana reconoce este derecho de rectificación, dentro de lo que se conoce como derechos ARCO o habeas data.
Hay un caso real: en 2025, ChatGPT afirmó falsamente que un hombre noruego había atacado seriamente a sus hijos, usando datos reales de su vida. La organización noyb denunció a OpenAI ante la autoridad de protección de datos de Noruega por no poder corregir el dato de raíz.
Qué hacer si te pasó a ti
- Guarda una captura de pantalla con fecha y el texto exacto de tu pregunta.
- Verifica el dato con otra fuente antes de compartirlo o actuar.
- Si el error es sobre ti, pide por escrito a la empresa que lo corrija o elimine, citando tu derecho de rectificación.
- Si no responde, reclama ante la autoridad de protección de datos de tu país.
- Si te causó un daño real (a tu reputación, tu trabajo), consulta a un abogado: eso ya no lo resuelve solo un reclamo de datos.